Después de los excesos de estas fiestas, una tarta muy ligera, sabrosa y fácil de hacer.
En vez de mantequilla utilizo yogur natural desnatado y tampoco añado mucho azúcar. Si pongo bastantes manzanas, así que el resultado es delicioso y muy digestivo.
Para acompañar sugiero un té blanco con manzana y mango. Un Pai Mu Tan con trocitos de manzana deshidratada y mango. Es un té muy suave pero a la vez con matiz afrutado intenso que marida muy bien con la manzana de la tarta. Es un té blanco con matices que recuerdan a un té verde chino tipo Mao Feng, por lo que la combinación es ideal, ni el té impera sobre la tarta ni la tarta anula el exquisito sabor del té.
Ingredientes y Cantidades:(6 comensales)
- 2 Huevos
- 1 yogur natural desnatado
- 1 medida del envase del yogur de harina
- 1 medida del envase del yogur de azúcar
- 2 manzanas reinetas muy ralladas
- 2 manzanas más para decorar la tarta
- zumo de limón
- 1 sobre de levadura
- mermelada de albaricoque.
Elaboración:
Ponemos el yogur en un vaso para poder utilzar l envase como medidor de otros ingredientes.
Conectamos el horno a 200º para que se vaya calentando
Rallamos 2 manzanas que rociaremos con un poco de zumo de limón para que no se oxiden en exceso y queden muy oscuras.
Mezclamos el yogur con los huevos, la harina tamizada con la levadura, el azúcar y las manzanas ralladas.
Engrasamos un molde desmontable más bien pequeño y cubrimos con un poco de harina desechando la que sobre.
Colocamos la mezcla en este molde y vamos decorando con las otras dos manzanas que abremos cortado en forma de media luna y a las que también habremos añadido un poco de zumo de limón.
Pondremos las manzanas encabalgando una sobre otra y creando el dibujo que queramos pudiendo orientar una fila de lunitas de manzana en un sentido y otra en la otra dirección.
Meteremos al horno caliente y bajaremos la temperatura a 180º. La mantendremos durante unos 40´.
La sacaremos del horno, si queremos antes podemos darle un toque con el gratinador para que queden algunas muy doraditas.
Una vez fuera dejamos que se enfrie un poco, y antes de que pierda todo el calor, con una cuchara vamos extendiendo bien la mermelada de albaricoque, podemos extendela también con un pincel.
Una vez que la hayamos dejado bonita ya la tenemos lista para comer.
Puede tomarse como postre, desayuno o a media tarde, y como siempre con un rico té, en este caso con un blanco con manzana y mango.
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